El trabajo de Máximo Florez, arquitecto que viene participando con mucho éxito en proyectos colectivos y exposiciones artísticas desde 1999, consiste en la proyección de un video en la nave central del edificio tomado de dos maquetas que recrean dicho espacio; cabe anotar que dichas maquetas están al alcance de los visitantes en las dos salas laterales y tienen fijadas unas cámaras. Es así entonces como se le ofrece al público una amplia capacidad de interacción con el espacio, conjugando la lúdica con una reflexión seria y rigurosa en torno a sus posibilidades: el visitante tendrá la libertad de definir el espacio de forma inmediata; lo que se haga en la maqueta será proyectado en la nave central del Museo.
Lugar: Salón de Fundiciones, Sala Norte y Sala Sur
Curaduría: Óscar Roldán – Alzate














