banner generalbanner general
>> Exposiciones Pasadas

Gabriel Carvajal. Cándidas en tecnicolor

Sala a cielo abierto


Gabriel Carvajal Pérez (Medellín, 1916-2008) trabajó como fotógrafo publicitario durante las décadas de los años 50 y 60. Fue casi un pionero. Sus modelos femeninas eran unas cuantas señoritas de la alta sociedad o reinas de belleza que él mismo debía maquillar y producir, porque en ese entonces el medio era tan  precario que el modelaje era poco más que un pasatiempo. Con ellas Carvajal trabajó para marcas de textiles, electrodomésticos, calzado, gaseosas y otros. La estética que imprimió en esas tomas fue decididamente estadounidense, cuando en Antioquia la tradición francesa de los viejos fotógrafos había desaparecido. Se trató, sobre todo, de una exaltación del American way of life que, en el amanecer de la cultura consumista en América Latina, fue adoptado como referente de sofisticación y estatus, en especial por las élites que buscaban símbolos y comportamientos ajenos para emular.

En su trabajo profesional con modelos, bien pueden encontrarse influencias o trazas de portadas y páginas de revistas de la época como Life, Harper’s Bazaar o Charm.

La serie que denominamos Cándidas en tecnicolor contiene imágenes que conducen a ese lugar visual, aunque curiosamente fueron producidas en una esfera de amateurismo. Se trata del trabajo del fotógrafo cuando no estaba en el estudio: durante salidas de campo, viajes o paseos. Se encuentran desperdigadas en su archivo, mezcladas con la producción profesional, quizás pensadas como bocetos realizados en su entorno personal que luego llevaría a cabo en el ámbito laboral.

En ellas probaba poses, encuadres y ejercitaba su capacidad de dirección. La iluminación plana, sin contrastes, oscuridades ni sombras se inserta por completo en la estética mencionada arriba. También la paleta cromática, siempre muy colorida. Y en especial los gestos, el vestuario y la actitud corporal de las retratadas, saltan a la vista por lo elaboradas.

En estas fotografías todo nos habla de una búsqueda de sofisticación y hasta sensualidad que bien pudo ser arriesgada en la época. En el ámbito regional, los artistas Débora Arango y Pedro Nel Gómez ya habían situado a sus modelos en el espacio exterior –lejos del estudio– y eso permitió fomentar la imagen de una mujer libre y sin tapujos que podía emerger en una sociedad tradicional y controladora. Carvajal, desde la fotografía, aplicó una táctica similar: además de servir a la estrategia publicitaria, sus fotos invitan a la conquista del espacio abierto. Con el correr de los años, sin embargo, estas imágenes entran en contradicción porque en lugar de todo eso nos comunican especial candidez y espontaneidad. Y para las preguntas que necesitamos hoy como sociedad, nos permiten seguir cuestionando los estereotipos en torno a lo femenino, que en Occidente han estado dominados por la mirada masculina, sobre una mujer que solo puede ser blanca, bella, fresca, ligera, y que siempre sonríe a la cámara.

Curadores: Esteban Duperly y Carlos Uribe
Exposición realizada en alianza con el Archivo fotográfico Biblioteca Pública Piloto