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Salones Arturo & Rebecca Rabinovich

Premios de adquisición:


1981
María Teresa Cano. Yo servida en la mesa.


1982
Andrés Platarrueda. Bandera.


1983

María Soledad Londoño. Situaciones.


1984

Gustavo Quintero. Vida y triunfo de la muerte.


1985

Eduardo Pradilla. El butaco.


1986

Germán Alonso García. Sebastián apasionado.


1987

John Jairo Correa. Nada personal.


1988

Roberto Sarmiento. Sólo un accidente.


1989

Albeiro Londoño. Línea A de Medellín.


1990

Alejandro Castaño. ¿Por qué no rueda la rueda en América?.


1991

Maryluz Álvarez. Proyecto para un evento solar.


1992

Patricia Bravo. Des-cubriendo.


1993

Mauricio Calixto. Políptico.


1994

Fredy Serna. Común....A.


1995

*15 años: participantes entre premios y menciones salones 1 al 14.


1996

Alberto Campuzano. El delirio de Bugs Bunny.


1997

Adriana María Duque. Sín título.


1998

Juan José Rendón. Asiento con respaldo, por lo general con cuatro patas, y en el cual solo cabe una persona.


1999

René Urquijo. De todo lo visible y lo invisible.

 

2001

Tomás Reyes. Un diario narrado.

María Teresa Cano. "Yo servida en la mesa". Instalación Comestible. 1981.
Sergio González. "Para los amigos ausentes". Collage. s.f.
Rosa Navarro. "Rosa rosae". Fotografía a color. 1982.
Daniel Castro. "Asesinato rector de colegio o papel de colgadura para un salón de clases". 1982.
Germán Londoño. "Mucha carne fresca". Óleo sobre tela. 1991.
María Dolores Garcés. "Modelo Forma". Instalación. 1993.
Jorge Gómez. "Estudio". Óleo sobre lienzo. 1994.
Adriana Roldán. "Sin título". Boñiga, brea y cemento sobre lienzo. 1995.
Iván Hurtado. "Abandonos caseros". Acrílico sobre tela. 1997.
Adriana Duque. "Sin título". Videoinstalación. 1997.

Al año siguiente de la inauguración del Museo, la familia Rabinovich decidió crear un premio dirigido al arte joven, denominado Salón Arturo y Rebeca Rabinovich, comúnmente conocido como el Salón Rabinovich o “los Rabinos”. El premio se concibió como un concurso a la manera tradicional de los salones artísticos, con el objetivo de estimular y contribuir  a la formación de artistas jóvenes menores de 30 años, pues el Museo reconocía que había un vacío en los espacios de circulación para sus propuestas. El Salón Rabinovich se pensó como un espacio de participación, difusión y promoción para los artistas en formación; y estaba directamente dirigido a estudiantes de arquitectura, arte y diseño de las facultades e institutos de arte del país. Durante las décadas que estuvo vigente el Salón, de 1981 al 2001, éste sufrió una serie de cambios en el planteamiento de su convocatoria, pues en un momento los artista debían ser seleccionados por sus respectivas facultades, alimentando el vínculo entre el museo y las universidades.


Con el nombre de Salón Arturo y Rebeca Rabinovich, un homenaje que Tulio Rabinovich, socio fundador y luego director del Museo, hacía a sus padres, se celebró la primera versión en octubre de 1981. Aquel primer salón tuvo apenas ocho participantes y el primer puesto fue otorgado a la obra de María Teresa Cano, Yo servida a la mesa, una instalación comestible en la cual una serie de autorretratos parciales en relieve elaborados con materiales comestibles -natilla, arroz, atún- se presentaba como un banquete para la degustación del espectador. Esta obra se convirtió en una obra icónica tanto del Salón como del arte nacional vinculado al cuerpo. Con el tiempo, algunos de los elementos planteados en esa obra serían parte del imaginario que se construyó en torno al Salón: una plataforma para propuestas sobre lo efímero o la pregunta por la permanencia de la obra de arte y su carácter participativo.


A lo largo de sus más de dos décadas de existencia, el Salón contó con la participación de 358 artistas en técnicas como pintura, dibujo, grabado, performance, instalación y video. Como los primeros premios del Salón Rabinovich eran de adquisición, el Salón permitió la entrada permanente de artistas jóvenes a la colección del Museo. La intención era que una “recopilación de lo mejor del arte joven en Colombia” hiciera parte de la colección permanente del Museo de Arte Moderno de Medellín. Entre los artistas destacados que pasaron por el Salón, y que les sirvió como un punto de partida de su trayectoria, se encuentran José Antonio Suárez Londoño, Nadín Ospina, María Fernanda Cardoso, Juan Fernando Herrán y Fredy Alzate, entre muchos otros.




Registro de la exposición: 15 años - Salón Rabinovich, 1995.