1 al 4 de octubre de 2025
Hablar con la selva fue un encuentro que reunió a artistas, investigadores, líderes y sabedores de diversos países para reflexionar, desde el arte contemporáneo, la investigación y la experiencia territorial, sobre las múltiples realidades del bosque tropical lluvioso.
Durante cuatro días, el programa articuló conciertos, intervenciones públicas, conferencias, proyecciones audiovisuales, sesiones de escucha, performances y un círculo de palabra, configurando un espacio de pensamiento transversal en torno a la interdependencia entre naturaleza y cultura, espiritualidad y política, memoria y territorio.
El encuentro inició con el concierto de Los Mirlos en el Teatro Pablo Tobón Uribe. La legendaria agrupación de cumbia psicodélica reunió a más de 600 personas en lo que fue una fiesta que convirtió el Teatro en pista de baile, adentrándonos en los sonidos del territorio amazónico y dando paso a las jornadas que seguirían acercándonos a la selva.
A lo largo de los días, el espacio urbano se activó con el trazo del kené de Olinda Silvano y Wilma Maynas Inuma, cuya intervención mural convirtió el gesto textil en superficie compartida y memoria viva. Las conversaciones ampliaron el territorio hacia otras geografías: Hindou Oumarou Ibrahim tendió puentes entre el Sahara, la sabana y la selva para pensar luchas climáticas conectadas; mientras que Anamaría Garzon Mantilla, a través del proyecto Estado Fósil, revisó críticamente los archivos materiales y simbólicos del petróleo en Ecuador. Hernando Chindoy aportó una lectura donde plantas, educación y gobernanza indígena se entrelazan como inteligencia viva del territorio.
El cine de Olowaili Green trajo al presente la memoria del pueblo Gunadule a través de relatos animados sobre abuelas, cantos y protección cultural, mientras que la palabra de Luciano Mutumbajoy profundizó en la dimensión espiritual y política del yagé como conocimiento que sostiene la vida.
En el terreno performático, Eblin Grueso y Rafaela Kennedy activaron el cuerpo como archivo, territorio y acto de resistencia, proponiendo una reflexión sensible sobre violencia, ancestralidad y diversidad. El círculo de palabra y la conversación Tejeduría narrativa: entre el kené y las molas reunieron nuevamente a las y los participantes en un diálogo que entendió el tejido como forma de escritura no alfabética, memoria colectiva y práctica de cuidado.
Así se vivió Hablar con la selva
Más que ofrecer conclusiones cerradas, Hablar con la selva consolidó un espacio de pensamiento transversal que invitó a cuestionar la separación entre cultura y naturaleza, y a comprender la interdependencia como condición fundamental para sostener la vida.
Este encuentro hizo parte de la Temporada Cultural Medellín, que convocó a más de 1.000 artistas y 200 organizaciones en cerca de 50 escenarios de la ciudad.