El Museo lleva a cabo la segunda versión de ‘Prácticas compartidas: mediación y proyectos educativos MAMM’
El Museo de Arte Moderno de Medellín trasciende las salas de exposición y se extiende a los territorios mediante proyectos educativos y comunitarios que dialogan, crean y transforman junto a los contextos sociales que entienden el arte como una herramienta de transformación social.
Bajo esa premisa se llevó a cabo la segunda edición de Prácticas compartidas: mediación y proyectos educativos MAMM, un espacio de intercambio entre los equipos que trabajan directamente con los diferentes públicos del Museo. Más que una jornada de socialización, el encuentro permitió compartir metodologías, reflexionar sobre los procesos pedagógicos y reconocer el papel que desempeña el arte en la construcción de tejido social.
Iniciativas como La Ciudad de los Niños y las Niñas, desarrollada con el apoyo de Bancolombia desde hace más de una década; el equipo de Mediación; y la Jornada Escolar Complementaria, en alianza con Comfama, buscan, desde distintos escenarios, acercar el Museo a las comunidades y ofrecer espacios seguros de encuentro, creación y aprendizaje.
Además de presentar proyectos educativos, permitió evidenciar que la mediación cultural es un ejercicio colectivo que se construye desde el diálogo, el cuerpo y la experiencia. En ese sentido, el MAMM reafirma su apuesta por entender el arte como un lenguaje capaz de fortalecer comunidades y generar nuevas formas de habitar la ciudad.
Aunque los tres equipos trabajan con metodologías distintas, todos coinciden en una mirada: el Museo no termina en sus salas de exposición. Su labor se extiende hacia los barrios, las escuelas y los territorios donde el arte deja de ser únicamente contemplación para convertirse en una herramienta de encuentro, escucha y transformación social.
Una Ciudad que piensa en la comunidad
La Ciudad de los Niños y las Niñas inició con una actividad que invitó a los asistentes a disponer el cuerpo para pensar el territorio desde la experiencia cotidiana. A partir de allí surgieron preguntas sobre la vecindad, el cuidado del otro y la importancia de recuperar el espacio público en una época atravesada por las pantallas, donde muchas veces se debilitan los vínculos con el barrio y la comunidad.
«Habitar la calle es importante para entender cuáles realidades se viven y de qué modo se pueden abordar, ya sea desde el juego, la palabra o el arte, como mecanismos de participación ciudadana.»
Estas propuestas buscan fortalecer el sentido de pertenencia y promover procesos de transformación social desde la educación y la participación ciudadana.
La mediación atraviesa el cuerpo
«Este espacio fue un encuentro para habitar la mediación desde el hacer. Mientras nuestras manos le daban forma a una ocarina, descubrimos cómo el cuerpo, el diálogo y la escucha van tejiendo saberes. La mediación está viva, se siente y se transforma con cada uno de nosotros.»
En este proceso ha sido fundamental la participación del equipo en la Mesa de Museos de Medellín, escenario que les ha permitido intercambiar metodologías y construir nuevas herramientas pedagógicas.
El equipo de Mediadores parte de las obras expuestas en salas para propiciar conversaciones alrededor de las mismas. De esta manera, la visita deja de ser una explicación y se convierte en una experiencia participativa donde el visitante construye sentido junto con el mediador.
Aprender haciendo, un pensamiento de posibilidades
La jornada concluyó con la presentación de los procesos desarrollados en diferentes instituciones educativas de Medellín a cargo del equipo Jornada Escolar Complementaria.
Con metodologías fundamentadas en el Aprendizaje Basado en Proyectos y en la creación de experiencias que, como ellos mismos afirman, «atraviesen el cuerpo». Desde allí buscan conectar las vivencias de niñas, niños y adolescentes con las realidades de sus territorios para promover procesos de reflexión y transformación comunitaria.
Otro de los conceptos que destacaron fue el pensamiento de posibilidades, entendido como la capacidad de crear a partir de los recursos disponibles. En cada sesión los participantes exploran materiales cotidianos para construir esculturas, máscaras, obras teatrales y otras propuestas artísticas, desarrollando la creatividad.
Detrás de cada programa existe un trabajo interdisciplinario desarrollado por artistas, museógrafos y profesionales de distintas áreas, quienes buscan romper con la idea de la mediación entendida únicamente como “traducción”. Proponen experiencias que trascienden el Museo y permanecen en la memoria del visitante.